15.7 C
Asunción
viernes, 4 de abril de 2025
InicioDestacadoConfirman que Urbieta falleció en manos del EML

Confirman que Urbieta falleció en manos del EML

Finalmente, llegó la confirmación oficial de que Félix Urbieta falleció, secuestrado por el sus captores en octubre de 2016, marcando un punto final al extenso y tortuoso recorrido de su familia.

El anuncio se dio de parte del fiscal Pablo René Zarate, por medio una conferencia de prensa, cerrando así la última posibilidad que sostenía la esperanza de su regreso con vida, aunque sin entregar aún el cuerpo de la víctima.

Desde su desaparición, la incertidumbre se convirtió en parte cotidiana para sus seres queridos, quienes resistieron durante casi una década con la sola fe de una eventual liberación. La información surgida a partir de nuevas evidencias halladas en una caleta del grupo criminal autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EML) permitió confirmar lo que durante años se sospechó: El fallecimiento de don Félix Urbieta.

Unite al canal de La Tribuna en Whatsapp

El hallazgo de la caleta que tenía la computadora de Alejandro Ramos, se produjo durante un operativo del Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI) y el Departamento Antisecuestros en una estancia ubicada en la localidad de Loreto, departamento de Concepción. Aquella caleta estaba camuflada bajo tierra, los agentes encontraron una computadora portátil, víveres y anotaciones manuscritas, dentro de un tambor sellado, al estilo ya conocido de los escondites del grupo armado.

El elemento informático, presuntamente del cabecilla del EML, contenía datos que hicieron posible reconstruir parte de lo sucedido con el secuestrado.

LEA TAMBIÉN: Detuvieron a Lourdes Ramírez de Ramos, integrante del EML

Análisis confirmó que Urbieta falleció en manos del EML

Los analistas del Batallón de Inteligencia Militar cruzaron la información contenida en el equipo con otros documentos obtenidos previamente. Allí, establecieron que Urbieta habría fallecido entre el 16 y el 17 de febrero de 2017, es decir, apenas cinco meses después de su secuestro. Si bien en los primeros informes surgió la palabra “fusilado”, el fiscal negó contar con documentación que sustente esa modalidad de ejecución.

Aclaró que los informes se basan en documentos manuscritos hallados en el escondite y que aún se encuentran bajo análisis técnico.

La confirmación de la muerte se consolidó no solo por los documentos, sino también por los testimonios de personas cercanas al entorno criminal. Lourdes Ramírez, esposa de Alejandro Ramos, y su hija —según revelaron fuentes vinculadas a la investigación— aportaron datos que condujeron al hallazgo de esta segunda caleta donde estaban las pruebas finales de que Urbieta falleció.

Esa colaboración permitió a la Fiscalía acceder a evidencias clave, aunque hasta entonces no se había hecho pública una versión oficial que descartara por completo la posibilidad de que Félix siguiera con vida.

Esperanza truncada

Liliana Urbieta, hija del fallecido, expresó ante los medios su esperanza de que este hallazgo acerque el día en que puedan encontrar los restos de su padre. Según su testimonio, la comunicación con el Ministerio Público ha sido constante, y confían en que el análisis de las nuevas pruebas permita cerrar definitivamente este trágico episodio.

Liliana manifestó que solo entonces podrán otorgar a su padre una sepultura cristiana, gesto que representa para la familia la única manera de alcanzar una paz duradera tras años de sufrimiento.

Otras familias en la misma situación

Este hecho resuena también con otras tragedias similares, como la del exvicepresidente Óscar Denis, cuyo secuestro por parte de otro grupo criminal continúa sin resolución. En ambos casos, la ausencia de un cuerpo físico impide a las familias descansar plenamente.

La incertidumbre, prolongada más allá del tiempo racional, se vuelve una forma de tortura diaria que solo puede cesar con la recuperación de los restos.

El operativo realizado en la estancia Anderi en Loreto reveló una vez más que los grupos armados continúan utilizando métodos clandestinos para ocultar pruebas y sostener su aparato logístico.

El tambor hallado contenía además de la notebook, mercaderías y otros objetos personales, lo que evidencia la continuidad de estas prácticas y la vigencia de viejos escondites incluso después del debilitamiento de estos grupos.

Con este nuevo descubrimiento, la Fiscalía se aproxima a completar un proceso judicial que ha resultado largo, arduo y doloroso para los familiares de Félix Urbieta. La ratificación de su muerte representa un paso hacia el cierre simbólico de un ciclo, aunque el duelo real comenzará solo con el hallazgo de su cuerpo, y con ello, la posibilidad de abrir un espacio de memoria y descanso.

LEA TAMBIÉN: Félix Urbieta: Hallan caleta con armas en Belén Cué

Editorial

Calidad de las obras civiles

El derrumbe de un edificio de ocho pisos en Encarnación vuelve a encender las alarmas sobre la calidad de las obras civiles en el...