El cáncer de tiroides comienza con una proliferación anormal de células en la glándula tiroidea, ubicada en la base del cuello. En sus primeras etapas suele no presentar síntomas, pero a medida que avanza puede manifestarse con un bulto en el cuello, cambios en la voz o dificultad para tragar.
La mayoría de los cánceres de tiroides crecen lentamente y responden bien al tratamiento cuando se detectan a tiempo.
En el marco de la concientización sobre la salud tiroidea, la Sociedad Paraguaya de Endocrinología y Metabolismo (SPEM) realizó una jornada multidisciplinaria en Pedro Juan Caballero, en la que de 19 punciones en nódulos tiroideos fueron detectados siete casos de cáncer, lo que permitió el seguimiento y tratamiento temprano.
Factores de riesgo y señales de alerta
Entre los principales factores de riesgo se encuentran el sexo femenino, ya que la enfermedad es aproximadamente tres veces más frecuente en mujeres que en hombres, la exposición a radiaciones en la cabeza o el cuello, los antecedentes familiares y algunos síndromes genéticos hereditarios.
Estudios recientes también vinculan la obesidad, el tabaquismo, el consumo de alcohol y la baja actividad física con un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad.
Los especialistas recomiendan consultar ante síntomas como cansancio persistente, cambios inexplicables de peso, caída del cabello, palpitaciones, dificultad para tragar o la aparición de bultos en el cuello.
La Sociedad Paraguaya de Endocrinología y Metabolismo (SPEM) este año llegará a 20 hospitales y centros asistenciales del país, con apoyo del Hospital de Clínicas, el Instituto de Previsión Social (IPS) y el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPYBS).


